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La imagen del buen árbitro ¿Es posible?


"El fútbol no es perfecto, no entiendo que se pretenda que el árbitro lo sea" -Pierluigi Collina-
 Por: Rubén Villegas
@RubenDVillegas
Publicado en Sportsanhealth.com.pa
Mark Geiger, se enfrenta a Román Torres y a Harold Cummings, después de que le sacara una tarjeta roja a Luis Tejada, durante la primera mitad del partido de semifinal de la Copa de Oro contra México.
(AP Photo / David Goldman)
 
 Criticados, insultados, juzgados, mal pagados, pocas veces admirados, necesariamente respetados en el campo de juego, pero sin ellos, casi ningún deporte sería factible de practicar. El árbitro, es quien hace respetar y cumplir el reglamento, así como lo hace fuera de la arena de competencia, cualquier figura de autoridad como policía, los tribunales, nuestros padres o educadores.
Y es que el árbitro, aparte de velar por el juego limpio, también tiene un papel aleccionador hacia los deportistas. Si el árbitro muestra rectitud, honestidad, sinceridad y respeto al juego en él, los contendientes, tratarán de colocarse a su altura, a sabiendas que cualquier trampa o simulación que busque cambiar el resultado, será oportuna y sancionada. El árbitro debe cuidar su aspecto, luciendo pulcro con una vestimenta impecable.  Cosas tan simples como el mantener los zapatos bien lustrados y la camiseta dentro  pantalón, hasta el uso de un lenguaje sobrio y cortés, son importantes para poder exigir lo mismo a los atletas. Un “por favor” y “gracias” no deben faltar en el vocabulario ante cualquier situación rutinaria o polémica con un jugador, entrenador o directivo. Incluso se recomienda no discutir acaloradamente ni debatir prolongadamente, ya que esto puede ocasionar conflictos innecesarios en medio del de la competencia y hasta retrasar la reanudación del compromiso. Solo es suficiente el mantenerse firme en su apreciación, ajustada al reglamento.
Esta cualidad docente y formadora del árbitro no solo debe limitarse a las categorías menores o en las escuelas de formación de talentos deportivos. Un buen árbitro debe ser capaz de hacer observaciones asertivas a los contendientes para mejorar su desempeño o mantener “sanas” sus estrategias para ganar.
Para llevar a cabo esta gran responsabilidad es necesario que el árbitro cuente con un perfil específico el cual incluye características como:
¿El árbitro nace o se hace? 
Hay quienes afirman que los árbitros asumieron esta tarea al no poder dar la talla a gran nivel en el deporte. Sin embargo, esta vocación casi siempre nace de forma espontánea y representa una actitud ante las situaciones del juego y la vida misma; querer formar parte del deporte que los enardece desde una perspectiva diferente, sin más apasionamiento que el amor por la sana competencia.

Inteligencia estratégica
Pierluigi Collina, el único árbitro que ha alcanzado el status de celebridad dentro de su oficio, cuenta que en hasta los años 90s, al árbitro solo se le pedía conocer el reglamento y aguantar el trote de los 90 minutos. Él llevó su trabajo a otro nivel y en la Copa del Mundo de 2002, se dedicó a estudiar en videos el estilo de juego de cada selección participante, pudiendo así anticiparse al estilo de juego de los equipos. “El buen árbitro siempre va un paso por delante del juego, nada debe tomarlo por sorpresa” afirmaba. De esta manera podía colocarse en el mejor ángulo posible, acercarse a jugadores clave, anticipar estrategias para tener el control total sobre lo que ocurría en el campo.

Inteligencia emocional
Un jugador enojado no puede discutir con la espalda de un umpire que está caminando en dirección opuesta”, decía el legendario umpire de béisbol Bill Klem. El árbitro no debe caer en las pasiones de los competidores. No es él quien se llevará el trofeo a casa y rara vez es entrevistado en los medios; su trabajo es impartir justicia con gestos y tonos de voz que inspiren respeto, seguridad y firmeza. También debe saber ser flexible para favorecer la fluidez del juego y severo cuando sienta que el juego limpio está siendo amenazado. Igualmente para comprender que será juzgado por pasiones más allá del terreno de juego, por periodistas y aficionados, puede ser abucheado e insultado. Debe mantener en todo momento un carácter incólume y no permitir que la situación lo sobrepase. Él no es el protagonista de la contienda ni debe procurar serlo. Igualmente debe reponerse rápidamente de los errores y omisiones que haya cometido.


Buena condición física
Debe ser dinámico y resistente a los avatares de la competencia. Cuidar su imagen, su porte y también su estado físico. Realizar ejercicios de resistencia y fuerza para tener el mayor rendimiento y evitar que el agotamiento nuble su juicio.

Igualmente un buen árbitro debe tener la humildad suficiente para reconocer sus errores, aceptar que como ser humano puede tener fallas y sus sentencias no son infalibles. Durante el partido de semifinales de la Copa de Oro 2015 que disputó la selección de Panamá contra México, vimos a un colegiado empeñado mostrarse como un actor del partido y no como un juez. Mark Geiger quiso imponer autoridad desde expulsiones y penales marcados en contra de la Marea Roja y fue inevitable que los jugadores le perdieran el respeto, llegando incluso a querer abandonar el partido, lo cual mancha completamente la credibilidad de la competición, del arbitro, de la selección rival que gana gracias a estos errores, de la CONCACAF y al propio deporte que tanta gente sigue con más pasión que incluso, cualquier tema político o económico de sus propios países. Sería saludable para el fútbol que se sancione públicamente a los árbitros que cometen estas equivocaciones, con la misma dureza que se sanciona a jugadores con partidos de suspensión o multas. Igualmente que se establezca la posibilidad de revertir sentencias en pleno partido tal como lleva años implantándose en la NFL y recientemente en el béisbol de Grandes Ligas. Los puristas dirán que va contra el romanticismo. Yo digo que esto es a favor de la honestidad y el juego limpio, que a mi parecer, valen mucho más. La FIFA debe unirse para implantar estas innovaciones, sin complejos, mucho más si está realmente interesada en limpiar la imagen de corrupción que han dejado dirigentes de distintas federaciones, incluyendo CONCACAF, y así brindar un espectáculo de calidad, evitando penalties fantasmas, lesiones actuadas, anulaciones de goles injustas y otras cosas que le quitan vistosidad al fútbol.
El buen árbitro es tan necesario para brindar un excelente espectáculo deportivo como lo pueden ser las estrellas del deporte o los equipos exitosos. Son quienes mantienen la balanza equilibrada en el campo de juego para que el respeto al deporte se mantenga y evitar que se convierta en una práctica anárquica. Es por esto que las diferentes federaciones, ligas y demás entes deportivos consoliden programas de formación serios y constantes, que no se queden solo en el conocimiento empírico del juego, para así lograr una mayor credibilidad en las decisiones y resultados de las competencias.

Deporte y política: Un matrimonio obligado

“La mejor política es hacer deporte sin política” rezaba el slogan de una gestión gubernamental carabobeña en los años 90. En ella, la intención era expresar que se atendía el acontecer deportivo regional sin que privasen intereses partidistas de por medio. Eso, en una sociedad que en aquella época se embelesaba ( y aún lo hace) con la antipolítica, dio sus frutos. Aquel gobierno regional gozó de un notable apoyo popular, apuntalado por sonoras victorias en Juegos Nacionales Juveniles que habían sido esquivos durante muchos años y que por supuesto sirvieron de propaganda a la gestión. Una vez más, eso de no mezclar el deporte y la política era humo.
Sin embargo acoto que esta aspiración es más que una simpleza, una inocentada. El deporte forma parte de las políticas de los gobiernos, dan forma al manejo del estado, sirven para proyectar un modelo de sociedad, demuestran el poderío, despiertan el sentimiento de patriotismo, nacionalismo, regionalismo, étnico y hasta religioso. Una efectiva forma de decir ”Con nosotros en el poder, somos grandes”.
Árbitros haciendo el saludo fascista en el Mundial de 1934

En la era moderna, personajes como Benito Mussolini y Adolf Hitler, comprendieron la importancia política, por medio de la identidad social afianzada por el poder mediático, del deporte. Mussolini se apoyó en los triunfos de la selección de Italia en los mundiales de futbol de 1934 y 1938 para exhibir su poderío e ideal social del fascismo, donde se exalta la disciplina, el nacionalismo y la fuerza como modelo de sociedad exitosa. Incluso se comenta que ejerció enorme presión sobre jugadores, dirigentes y hasta árbitros, corriéndose el rumor que, estos últimos fueron escogidos por el mismo para ser favorecidos en los partidos.
Su aliado alemán, con muy poca fortuna en el fútbol, aprovecha para llevar a cabo el primer mega evento captado por cámaras de televisión y cine. La inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlin le mostró al mundo lo que era el nazismo y sus ideales. Aunque en las competiciones fueron opacados por leyendas como el velocista estadounidense afroamericano Jesse Owens.

Otro caso resaltante fue la comentada influencia del régimen de Videla en la organización del Mundial de Fútbol de 1978 y en resultados como el polémico partido contra Perú que le permitió a la selección albiceleste avanzar de ronda gracias a una escandalosa goleada. Se exponía a una Junta Militar regente fotografiándose constantemente con los futbolistas, representantes del cariño e identidad del pueblo argentino.

Entre otros ejemplos podemos ver la alta promoción del deporte de Cuba, como demostración de la fortaleza de gobierno de los Castro ante el embargo comercial y el gigantesco ostracismo que mantiene hundida a la isla en muchos otros aspectos, sin duda una de la lecciones aprendidas luego de tantos años de protectorado soviético, también conocidos por hacer alarde de sus hazañas deportivas con dirigentes políticos como protagonistas.
En nuestro país lo hemos observado en casos como el de la selección nacional la Vinotinto, cuyo éxito se ha querido endosar totalmente al gobierno nacional, ignorando los aportes de la empresa privada y la iniciativa de entrenadores y técnicos con una nueva visión del juego. La organización de la Copa América 2007, cuyos estadios están en decadencia y mas de la mitad nunca fueron culminados y mas recientemente la medalla de oro olímpica de Ruben Limardo usada con fines electorales en plena campaña presidencial en 2012 y el Campeonato Suramericano de basketball con un ministro robando cámara en todas las fotos de la celebración como uno más de los atletas para señalar un apoyo en un evento plagado de fallas logísticas obviadas y olvidadas como apagones reiterados en las pizarras y retrasos de horas para el inicio de partidos por citar algunos.

Siempre se recordará el famoso episodio de la jornada 7 del campeonato de fútbol de primera división, del Torneo Clausura 2014, cuando en medio de fuertes enfrentamientos y protestas en las calles, en el mes de febrero, la Asociación de jugadores acordó no salir a jugar para resguardar la seguridad de sus afiliados, cosa que fue enfrentada por fuertes presiones gubernamentales para hacer ver ante la opinión pública que las protestas eran de muy pequeña magnitud, colocando a los jugadores en posición de “guarimberos” o líderes opositores. Al final no se disputaron 2 partidos siendo uno de ellos el de Carabobo FC versus Estudiantes de Mérida, donde un alcalde autoproclamado patrón del club, por tener todo el poder político, dirigencial y económico dentro del equipo, poniendo su cargo a la orden por su propia incapacidad de ejercer un verdadero liderazgo en aquel momento de crisis y las rencillas internas dentro del partido de gobierno. Por cuestiones de ego y quien sabe que otra cosa, terminó culpando de lo sucedido al histórico de la selección nacional Leo Jiménez, que por cierto, no era jugador habitual y no estuvo presente en el estadio. Las conjeturas sobre lo que sucedió en realidad no serán aclaradas a corto plazo por lo que somos libres de sacar cualquier conclusión. 

Cosas que por supuesto también vemos en los Estados Unidos de Norteamérica, donde el “American way life” implica triunfo, éxito y prosperidad llevado de las canchas y proyectado en la vida productiva de sus ciudadanos.

También hemos visto algunas influencias positivas del poder político en el deporte como instrumento del desarrollo y la paz social. Es innegable como la organización y triunfo en el Mundial de Rugby de 1995 sirvió para apuntalar el ideal de nación unida que proponía Nelson Mandela en su recién comenzado mandato, un hecho sin precedentes que logró una tregua y un proceso de pacificación entre la población negra, partidarios del Apartheid y grupos étnicos que mantenían una fuerte confrontación social muy violenta en aquellos tiempos.
El gobierno de Brasil quiso demostrar su renovado poderío por medio de la organización de los mas importantes eventos deportivo, la Copa Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016. El Mundial fue bastante criticado por haber existir un descontento acerca de la forma como fueron invertidos recursos del estado para esto y no en temas importantes como educación, salud, vivienda, entre otros. Deficiencias en la organización y el humillante fracaso de la selección brasileña sin duda tienen un alto costo político para la presidenta Dilma Rouseff, quien deberá afinar su estrategia comunicacional de cara a la justa olímpica.
El estudio de los hechos históricos no puede ser llevado a cabo por separado. El universo se compone de diversos acontecimientos que ocurren en paralelo, se entrelazan, hacen peso e influyen en otros aunque para los ojos poco diestros no tengan ninguna relación. No se trata de cronologías. Se trata de interconexiones de mayores y menores proporciones. Sino lo creen, recuerden que cada vez que Venezuela ha enfrentado un seria medida económica, los dos últimos presidentes han propuesto el cambio de colores del uniforme de la selección nacional de fútbol para distraer un rato a la opinión pública distraída y visceral.
Así como estos hechos son difícilmente evaluados cuando aún nos encontramos en medio del calor de los mismos. La historia se estudia de forma científica y sin tendencias para evitar ser distorsionada. Aunque a la postre siempre terminen contándola las clases dominantes a su manera. El tiempo dirá la influencia real de todos estos acontecimientos y su peso real en la evolución de las sociedades, si, aunque se trate solamente de un juego con una pelota.

Estrellas del deporte en depresión


Son famosos, con mas dinero del que pueden gastar en una vida, han logrado superar obstáculos y barreras en cuanto a rendimiento físico que a la mayoría de los mortales se les hace imposibles. Entonces ¿Por qué se deprimen las estrellas del deporte profesional?
La mayoría de la veces, la procesión va por dentro. Solo la persona que las vive tiene idea de la magnitud de lo que lo abruma. Es imposible estar completamente en los zapatos de una persona y mas si nos cerramos en el creer que lo tiene todo y no debería estar así. Sin embargo, los problemas de pareja, familiares o personales no son solucionados por contratos de patrocinio o con Copas mundiales. Los atletas son tan humanos como nosotros, con sus fortalezas y defectos.
Está comprobado que la práctica del deporte puede ayudar a prevenir la depresión. Pero cuando el deporte es mas que un hobby y se convierte en un trabajo, las presiones, frustraciones y demás emociones que se viven debido a eso, no lo hace diferente de cualquier otra profesión.
Los deportistas profesionales se trazan metas, están sobreexpuestos a los medios, incluso sus vidas privadas, el estrés es provocado desde adentro con las altas expectativas que tienen sobre si mismos, el vencer todos los desafíos, el ganar en todas las competencias y reforzado por los mensajes exigentes que reciben de su entorno.
Uno de los casos recientes mas emblemáticos del pasado reciente es el del arquero que se perfilaba para ser el titular de Alemania en el Mundial de Sudáfrica 2010 Robert Enke que se suicidó lanzándose a las vías de un tren. Enke tenía 6 años con depresión diagnosticada. Pero su tratamiento era constantemente interrumpido debido a que sentía temor a que se filtrara la información a los diarios o dirigentes y perjudicara su carrera.
El receptor de los Broncos de Denver en la NFL sufría de depresión desde su lesión en una rodilla y afirmaba constantemente que no podía vivir sin el football. Aunque fuentes oficiales negaron el suicidio en 2010, se encontraron marihuana, antinflamatorios y antidepresivos en su residencia.
Otro caso célebre es el de Diego Armando Maradona, un privilegiado futbolista que ahogaba sus temores e inseguridades en alcohol, drogas y comida, siendo varias veces recluido en rehabilitación.
Es muy típico que los que sufran de depresión lo admitan o hablen de eso. Y no es por orgullo necesariamente. Sucede que es sumamente complicado hablar de algo que se siente pero que no se entiende. La persona deprimida, como todo enfermo, no está capacitado para sanarse a si mismo. Su situación escapa de se control y si nos son asistidos se repliegan, a veces con graves consecuencias a su salud o vida.
Algunos logran superarlo como el lanzador Zack Greinke, quien la padeció en 2005 y con el apoyo de sus cercanos y el equipo, logró ganar el premio Cy Young. Igualmente Josh Hamilton de los Texas Rangers que superó el alcoholismo para llevar a su equipo hasta la Serie Mundial. Sus historias son como guiones de películas de Hollywood. Pero posibles con el apoyo y tratamiento adecuados. Es de recordar el apoyo que recibió Hamilton de sus compañeros cuando ganaron el título de la Liga Americana, celebrando con sodas y bebidas no alcohólicas. Prueba de que un entorno saludable y positivo también es parte de la recuperación.
El equilibrio psicológico de un deportista ya no es un tabú ni algo opcional en las grandes organizaciones deportivas. Incluso en Francia, los exámenes psicológicos bianuales son obligatorios junto a los chequeos médicos.
Nuestros héroes deportivos no son máquinas. Tienen altas y bajas como tu y como yo. Es esencial que las entidades deportivas, federaciones, equipos profesionales hagan seguimientos adecuados para prevenir situaciones que lamentar que acaben con una carrera o una vida. Los atletas y su entorno deben aceptar que escogieron un camino de muchas presiones donde solo la paz interior, la satisfacción y alegría de cumplir con el trabajo, son la mejor recompensa al terminar la jornada y así auyentar a los “demonios” internos que saboteen su éxito.

En Twitter @RubenDVillegas

Soy resultadista!! (Gracias a Dios)

En mi visión de vida y en mis aficiones como el futbol, me defino completamente como analista, ganador y sobre todo resultadista. Todo lo que hago en este mundo tiene una meta, un fin y un por que. Algunas las conozco y otras no. Pero hasta el pasarme una mano por el pelo tiene una razón.
Si trabajo es para ganar dinero, si leo es para aprender. Si le tiro los perros a alguien es para conquistarla. La acción va con la meta siempre.
Todo lo q hago para lograr algo, lo hago con los pies en la tierra, consciente d mis fortalezas y mis carencias. Pero no limito mi esfuerzo.
Siempre recordare el sarcasmo de la frase: No importa ganar sino competir. ¡Cuanto conformismo contaminante en esas palabras!
Si me esfuerzo y sudo por algo espero una recompensa. Un premio y algo por lo que sentirme orgulloso. Lo tangible y lo medible siempre pesa mas.
En un hobbie como el futbol, también. No existe ninguna razón por la que deba mirar un pasatiempo de forma diferente a como manejo el resto de mis asuntos personales.
En mi trabajo soy resultadista, en mis estudios soy resultadista, en mi vida sentimental soy resultadista. Si juego una partida d lo q sea voy a buscar la victoria. A menos que juegue con niños pequeños, esos me ganan cuando les de la gana. De resto plomo! Salgo a ganar. Si en la oficina donde trabajo les digo a mis superiores que no importan los resultados ni las ventas porque lo importante es el “sentimiento”, me haré merecedor de una patada en el trasero y una carta de despido. Un equipo de futbol es una empresa. Pueden ponerle todos los adjetivos místicos que quieran. Pero en esencia sigue siendo una empresa. Y como tal debe ser productiva.
Si Chavez gana en el 2012, no me veo consolándome diciendo: llegamos de 2dos! que éxito!! No jodasssssss. En el futbol soy igual.
Como fanático de un equipo solo exijo 2 cosas. Que son las q garantizan su supervivencia en el tiempo. Victorias y contabilidad pulcra
Un equipo q triunfa con contabilidad sucia, quiebra. Si no triunfa, muere. La cantidad de fanáticos no influye en la supervivencia ni en la evolución. Sino veamos los casos de River Plate, Millwall, Lens, Nottingham Forrest y muchos mas. Todos con barras muy fieles pero una gerencia pobre y corrupta los convirtieron en equipos de segunda.
Como verán no soy conformista. No apoyo mentes mediocres. Soy exigente porque me gusta lo bueno. Yo se lo q valgo
En el futbol no desentono. En mi experiencia deportiva se q eso es lo q vale. Ganar y evolucionar. La grandeza solo la da el triunfo
La historia no la escriben los perdedores. Los del montón no tienen voz en las crónicas. Solo el ser un ganador te da ese privilegio
En la historia nadie habla d los q le pusieron corazón o los q apoyan hasta el final. Hablan solo de los q levantaron el trofeo.
Como verán no soy nada convencional. No sigo a la manada. Mis convicciones son individuales y no son negociable por cliches ni lugares comunes
Expreso esto para marcar distancia con lo que no me gusta ni comparto. Yo SI quiero ver copas y trofeos del Carabobo FC. Lo demás es cosmético.

EL verdadero cambio (Para los seguidores del Carabobo F.C.)


Ser seguidor de un equipo deportivo, ideología política o creencia religiosa implica un nivel de compromiso con aquello en lo que se cree. Y yo, particularmente tengo una manera muy particular de creer en lo que me rodea.
No se como son los niveles de calidad para ti, pero yo muy particularmente nunca seré fiel a algo que no me represente como ser humano. Ese tipo de instituciones tienden a devaluarse a mis ojos. Puedo amar algo. Pero no me pidas que no sea crítico. El cuestionar, plantear, crear, proponer, nunca puede ser visto como una forma de traición. Por el contrario, es una forma de expresar lo mucho que me importa que las cosas mejoren, evolucionen y se transformen en algo duradero, relevante. Que hagan historia y no sean una anécdota.
Y disculpa que te trate de tu, pero no considero que lo voy a comentarte hoy sea para todo el mundo. Esto no es para cualquiera. No quiero hablarle a una masa difusa. Quiero hablar contigo, con tu conciencia y tu naturaleza humana.
Una nueva tendencia nos habla de "Unirnos al cambio". ¿Pero te has preguntado cuál ese cambio? ¿De que se trata? Ya al menos obtenido algunas pistas al ver como se "Cambia" a nuestra cantera, nuestro futuro, por dinero. Si ese es el cambio, me parece barajita repetida. No se tu, pero todas las directivas sin excepción han hecho ese mismo "cambio". Si, lo se, estoy muy escéptico y reacio a llamarlo "cambio". Al menos de manera positiva. Algo más sincero seria "Únete a ser siempre lo mismo". Ya han ganado algunos adeptos que justifican lo injustificable. No se si serás alguno de ellos. Y si lo eres, espero que disfrutes las migajas que te dieron y también te pido que no sigas leyéndome. Esto, definitivamente no es para ti.
Prefiero hablar contigo. Tu, el que se hace preguntas, que cuestiona sin miedo. Que aspira a mas. Tu, que no eres un conformista ni un mediocre. Que sueña con vernos triunfando. Tu, que como yo, estoy harto de que me hablen de que no importan las copas ni los títulos. Tu que como yo, digo sin complejos y sin falsa modestia que A MI SI ME IMPORTA GANAR PORQUE SOY UN GANADOR. Contigo si me interesa conversar y sobre todo razonar.
Yo se que como yo te has cuestionado alguna vez el por qué nunca hemos ido a una Copa Libertadores. Por qué no tenemos estrellas en nuestro escudo. Por qué no somos referencia futbolística a nivel nacional. Y yo te doy mi opinión. No lo somos ni lo seremos mientras el cambio sea ser siempre lo mismo y el sentirnos orgullosos de hacer siempre la misma vaina. Un equipo de mitad de la tabla para abajo, modesto, con gente fiel que lo apoya. Demasiado normal para mi gusto.
Y mas aún, seguiremos sin ver resultados mientras tu y yo sigamos esperando que los cambios vengan desde la directiva, o un grupo o una barra o un etcétera. 14 años son más que suficientes para que hayamos aprendido que ese no es el camino.
El verdadero cambio vendrá de gente como tu y yo. Personas que siempre miren al futuro con un orden. En busca del mejor estado de bienestar y equilibrio posible. Gente con valores y convicciones sólidas y coherentes. Sin clichés vacios que nadie comprende y que solo se justifican con la excusa más estúpida de todas "Es que siempre lo hemos hecho así". Los que primero somos seres humanos, padres de familia, estudiantes, profesionales, trabajadores, modelos sociales y luego seguidores de un equipo.
Un cambio donde apliquemos lo que hacemos en nuestras vidas. Imagínate que esa exigencia de calidad que nos pedimos a nosotros mismos, a nuestros gobernantes, nuestras familias, compañeros de trabajo y de estudio, la tomemos como obligatoria también para nuestro equipo. Ese, para mi, debe ser el patrón de búsqueda de la excelencia y la victoria.
Mi propuesta es romper el paradigma de lo que tu y yo hemos hasta ahora en nuestro espacio. Intentar lo que nunca antes se haya hecho y recomponer los pedazos de la cultura que te gustaría vivir.
Y si es de exigir excelencia la pedimos sin complejos. Aunque otros intenten callarnos, subestimarnos o bajarnos el ánimo con frasesitas tipo: "Ya otros se reunieron y decidieron que.", "Eso no se va a poder lograr rápido", "siempre lo hemos hecho así". A la mierda con eso!!. Lo exigiremos de la misma manera como se lo pedimos a nuestros dirigentes políticos, jefes, profesores o familiares.
¿Has notado que hasta acá estas ideas son aplicables a muchos aspectos de nuestras vidas? No es casual. Yo intento hablar con ciudadanos conscientes. No con fanáticos ciegos. Quiero hablar con gente que construye, crea y promueve los cambios en el mundo. Pero eso comienza en sus propios mundos. Dando el ejemplo y moviéndonos tu y yo en primer lugar. Esto es para ti –si quieres.
Entonces. ¿Te unes a TU cambio?

Historia del Carabobo F.C.


Historia Granate
     Los 90s fue una decada que, para todos los que seguimos al deporte carabobeño tuvo especial significado y relevancia.
     Nuestro estado había triunfado holgadamente en los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles realizados en aquella época. La Universidad de Carabobo arrollaba a sus rivales en los Juegos nacionales Universitarios. Magallanes y Trotamundos habían cumplido otra temporada exitosa. Y Dragones, el equipo de la liga de futbol de salón se había coronado campeón. Aunado a esto, dicho equipo había aportado la base de la selección nacional que fue campeona mundial de la especialidad. Siendo el primer título conseguido en deporte de conjunto desde los héroes del 41 en el beisbol.
     Hablar de Carabobo era hablar de títulos, de liderazgo en el medallero o en la tabla de posiciones. Era hablar de estructura organizativa, gerencial y de infraestructura de primera línea que logró formarse y consolidarse en aquellos años noventas.
     Nuestro estado siempre ha tenido esa capacidad inagotable de formación de talentos deportivos en todas las disciplinas, incluyendo el fútbol.
     Incluso teníamos uno de los estadios mejor acondicionados del país en el Misael Delgado. Logrando albergar partido internacionales de nuestra selección y convirtiéndose en modelo y referente de buen cuidado del engramado, y el resto de la estructura. Un joya tan cuidada como el José Bernardo Pérez.
     Aún así existió el vacío y la deuda de no haber podido tener un equipo en la Liga Profesional de Venezuela que cumpliera las expectativas de los seguidores. Sin darnos cuenta, habíamos relegado al futbol a ser la pata coja de nuestra identidad deportiva.
     Desde los años 70 con el Valencia F.C. no había podido establecerse un equipo ganador, constante invitado a la Copa Libertadores.
     Este equipo había descendido y ascendido una y otra vez a través de los años 80 y 90. Un sube y baja ocasionado por el deterioro de la capacidad económica y administrativa de quienes lo gerenciaban.
    
El Carabobo Fútbol Club nace el 26 de Febrero de 1997, gracias a la iniciativa del Gobernador Henrique Salas Feo a través de Fundadeporte representada por Rafael Palacios, las autoridades de la Universidad de Carabobo encabezadas por el Rector Asdrubal Romero y el profesor Ricardo Maldonado , se logra la compra del cupo y el establecimiento de una nueva figura jurídica que se funda bajo el nombre de Carabobo Futbol Club en 1997. Es por esto que los títulos y registros obtenidos por el Valencia Fútbol Club no son atribuibles al Carabobo. 
Logra el ascenso a la Primera División de Venezuela el 18 de mayo de 1997 tras vencer al Monagas SC con marcador de 5 goles por cero y quedar campeón del torneo de ascenso de la 2da división de Venezuela.

     Se nombró como Presidente de la Junta Administradora del equipo a José Miguel Méndez. Quien con sus buenos oficios logró el patrocinio en exclusividad por parte de Pirelli Venezuela. Según se cuenta dicha empresa, por medio de sus directivos Carlos Bianconi, Andrés Eloy Brizuela y Biglú Tinoco, aportó aproximadamente unos 250 millones de bolívares de los viejos para que se lograra la puesta en marcha del equipo.
     Se hablaba incluso de lograr un convenio con el Inter de Milán, ya que Pirelli posee una parte del paquete accionario, cosa que al final nunca se concretó. Pero podemos ver que había mucha ambición. En la presentación formal a la prensa realizada el 1 de Agosto de 1997 se manifestó que la meta era lograr un cupo a la Copa Libertadores en su primer año de participación. Aportar una buena cantidad de jugadores a la selección nacional y tener la mejor cantera del país, aprovechando los lazos con la ACEFUC.
     En esa rueda de prensa se dio a conocer el color que distinguiría a el Carabobo. Vinotinto con ribetes blancos. Dichos colores fueron escogidos ya que representa tanto a las selecciones deportivas que representan al estado Carabobo en las diferentes competencias nacionales, como a los atletas estudiantes de la Universidad de Carabobo.
     Aunque hoy en día muchos seguidores lo identifican como el Granate, o la Vinotinto regional, fuimos presentados como El Equipo de los Goles. Esto debido a que se hizo mucho énfasis en el aspecto ofensivo a la hora conformar el cuerpo técnico y los primeros fichajes.
     El Director Técnico desigando para esta primera experiencia en la división de honor fue José Julián "Pepito" Hernandez, quien dirigió una plantilla integrada por algunos jugadores de la selección nacional y refuerzos extranjeros brasileños surgidos de la cantera del Fluminense. Estos pioneros fueron: Vicente Rosales, Giuseppe Samele, José Robledo, Wilson Medina, Jorge Vergara, Luis Palacios, Altair Arruda, Jhoan Zamora, José Dudamel, Piter García, José Luis Jiménez, Walter Colina, Gabriel Rengel, José Hurtado, Otto González, Cesar Salazar, Edgar Villarroel, Rhonni Figuera, Arturo Parra, Juan Carlos Castellanos, Oscar Ramírez Calderón, Carlos Romero, Modesto González, Cesar Monsalve, Valnir Da Silva Medeiros "Pitinho", Christian Bayoi, Oswaldo Palencia, Andrew "Pochi" Páez, Fabio Maciel Da Silva y Cosme Batista.
     Carabobo F.C. hizo su debut en el torneo Apertura 97 en la Primera División el día 3 de Agosto del mencionado año ante Estudiantes de Merida en el estadio Soto Rosa, consiguiendo la victoria un gol por cero. La anotación ocurrió en el minuto 27 del segundo tiempo. Cosme Batista entro por Cesar Salazar para buscar mayor ofensiva y recibió un centro dejado por Pitinho que remato a placer, dejando tendido al portero rival. Los protagonistas titulares de ese histórico día fueron: Vicente Rosales en la porteria, Jimenez, Vergara, y Palacios en la defensa, Juan Carlos Castellanos, Fabio Maciel y Cesar Salazar en el medio campo, los carrileros Modesto sanchez y Carlos Romero y los atacantes Palencia y Pitinho. Cosme Batista ingresó por Salazar en el segundo tiempo.
     Para el día del debut como local en el Misael Delgado, la afición respondió masivamente y se registraron más de 3000 personas que poco se desanimó por la amenaza de lluvia presente. Se logró derrumbar el paradigma que al valenciano no le gusta el futbol. Toda la tribuna principal y la popular se vistieron de Vinotinto para alentar a nuestro Carabobo. El invitado fue Llaneros de Guanare. Era el 10 de Agosto de 1997 en la fecha 2 de aquel Torneo Apertura.
      El defensa Jorge Vergara logró anotar el gol de la victoria para delirio y fiesta en la tribuna. Habíamos ganado 1 gol por 0 y el equipo hacía soñar que estaba para grandes cosas.
     Aquel primer torneo Apertura se cerró con una decorosa actuación, logrando terminar en el 4to lugar de la tabla. Y aunque no se logró el cupo a la Libertadores, dejó una grata sensación en la hinchada que respondió asistiendo consistentemente en los años posteriores con un promedio no menor de 2000 personas por juego y topes de casi 5000 contra nuestros acérrimos rivales Táchira y Caracas.
     Posteriormente descendimos en el torneo 2000-2001 para luego regresar a la división de honor en el Apertura 2002. Derrotando en partido de ida y vuelta al Portuguesa F.C. Contario a lo que se llegó a pensar, la afición apoyó al equipo en esta tarea y La Universidad de Carabobo aportó 3 autobuses que partieron al estadio José Antonio Paez de Acarigua con la hinchada a apoyar al equipo aquel 26 de mayo de 2002. Se sacó un empate a uno y logramos el ascenso. El viaje de regreso fue una fiesta y fueron recibidos en el campus universitario como héroes. 
      Nunca más pasaríamos por tan amarga experiencia hasta el torneo 2011-2012 donde tocó bajar nuevamente al infierno de la 2da División.
      

    Investigación realizada por Ruben Villegas

Creer o no creer

      Arranca el mes de Agosto y junto con el se marca el inicio de la mayoría de las ligas alrededor del mundo. Si bien es cierto que muchos se apasionaron con el mundial, otros, tanto jugadores, directivos e hinchas se tomaron un descanso y un tiempo para repensar, organizar y planificar lo que se viene para este torneo Apertura 10.
      Con respecto a nuestro Carabobo F.C. se vive un clima de cambio. Es normal que durante este tipo de situaciones sintamos ansiedad, dudas, escepticismo y en otros casos la aspiración a que por fin ocurra lo que tanto buscamos y cambie nuestra historia reciente.
      Existe esta sincera voluntad cuando vemos la contratación de un DT como Nino Valencia, que con su juventud y corta experiencia busca darle un nuevo aire y una nueva visión e identidad a un equipo que en las últimas 3 temporadas había sucumbido a la decadencia luego de ser un habitual invitado a torneos internacionales.
      Esta búsqueda de un renacimiento, de la mano de incorporaciones interesantes, unas cuestionadas y otras con la mejor de las expectativas se centra en recuperar ese sitial de contendiente real aunque sin prometernos una estrella. Se buscó lo necesario sin grandes nombres, tomando en cuenta lo precario del presupuesto y la escasez de estrategias de mercadeo y negociación que sirvan para conseguir patrocinantes e inversionistas interesados e identificados con nuestro estado para darnos el título de deporte profesional de conjunto que más años hemos tardado en volver a lograr. Campeones de la Liga Profesional de Fútbol de Venezuela.
      Ahora bien. ¿Qué aspiramos nosotros, quienes estando en las tribunas o en la distancia apoyamos a este equipo por encima de sus individualidades, ya sean jugadores o directivos? Muy particularmente quisiera ver un cambio sustancial en lo que es la visión del equipo. Desconozco cual es la visión planteada en la razón de ser de la asociación civil. Pero la mía es ver a mi equipo convertido en un referente de nuestro país, gracias al desarrollo integral de los integrantes del equipo, que permita cosechar victorias y títulos y ser reconocido a nivel internacional gracias sus constantes y exitosas participaciones en competencias internacionales. ¿Suena ambicioso? ¿Fantasioso? ¿Demasiada aspiración? ¿Que quieres que haga si no me gusta la mediocridad?. No me gusta pensar en que somos un equipo de mitad de la tabla que se arma todos los años pensando en la austeridad que nos embarga. También confieso que algo se me atraviesa en la garganta y me paraliza la lengua cuando tarareo una canción y llego a la parte donde dice: otra vez en primera nos vamos a quedar. Cierto no es mi favorita, ni de lejos ni de cerca. Es como si hubiera entrado en la universidad aspirando a pasar con 10 todas las materias. No puedo con eso y ya. O aspiro a una cosa o a la otra.
      Si vamos a esta batalla con la aspiración de sobrevivir, estamos fregados antes del pitazo inicial. Los ganadores van con el éxito las copas tatuadas en el alma. Solo luchan para darle forma física y tangible.
      Y aquí entra el tema de lo que es el creer. El poder de la creencia. Creer en lo que hacemos y en nuestras metas, y sobre todo creer de corazón que si son posibles. Sin eso no tenemos nada. Es tener la firme creencia de que si podemos ser grandes. Y si no crees en eso entonces no puedes estar en esto. Sabemos que es difícil asimilar estas palabras tomando en cuenta nuestro pasado reciente. Y a muchos se les hará más sencillo escuchar y ver lo negativo de lo que se vaya haciendo con cuestionamientos. Para q lo vamos a hacer si no nos van a parar? Ya eso se hizo y no paso nada. Siempre nos la pintan bonito al principio del torneo y luego comienzan los problemas, que no hay dinero, que si el estadio en mal estado, que la gente no va y que seguro que el próximo partido nadie quiere ir si perdemos hoy, que no hay inversionistas, que la directiva no sirve, que el director técnico no sabe donde esta parado. Todo esto es chocante pero forma parte de nuestras creencias cotidianas. La pregunta interesante es: nos ha servido de algo pensar tanto en los problemas y ser genios en descubrirlos? Sirve de algo ser analítico para los inconvenientes? Y aquí te va la pregunta más chocante de todas: cuando fue la última vez que desde tu lugar y tu función hiciste todo lo que se podía y lo que no para que este proyecto saliera a flote? Cuando fue la última vez que en lugar de lanzar una acusación te sentaste a planificar acciones que ayudaran a mantener este proyecto a flote? No hablo de hacerlo de vez en cuando? Sin pensar en individualidades ni en la gloria personal ni mucho menos en intereses sectarios. Sabemos que es difícil mantener ese nivel de trabajo. Pero sabes que? Nos toca.
      También debemos saber que mucha gente nos aconsejara diciéndonos que lo dejemos asi que no nos molestemos. Y peor aún, muchos de tus consejeros de turno esperaran con ansias el fracaso de tu iniciativa solo por la satisfacción que da el ser sabio para decir: "Te lo dije, ¿viste que no se podía?". Nos lo dirán mil veces. Hay gente que pareciera que existe solo para recordárnoslo. Será así en todas las cosas que nos toque enfrentar en esta aventura. Ya sea como seguidores, columnistas, hinchas, directivos, jugadores, utileros, cuerpo técnico y hasta los recoge pelotas.
      Pero les diré algo. Todo equipo grande es capaz de sortear esto. Es capaz de aprender constantemente de las experiencias y avanzar en su evolución. No desechando ninguna posibilidad. Considerar que quizás una buena idea quizás no funcionó porque no fue aplicada o desarrollada correctamente pero podría resultar. Compartir esa visión de grandeza requiere un compromiso real entre todos los que estamos dispuestos a apoyar esta idea.
      Aún podemos considerarnos un equipo joven. Podemos construir una gran historia entre todos. Bienvenidas sean todas las ideas. Es posible. Somos Carabobo, tierra de campeones.  ¡Créetelo!.
      Ruben Villegas

Yo también quiero ser grande

        Finalizó otra temporada de nuestro balompié nacional con un sabor agridulce que ya he saboreado anteriormente. Un final dramático para el Carabobo F.C. peleando por no descender y solo un último impulso, más la llegada de un nuevo D.T. y la aparición del aporte de algunos desaparecidos en cancha dan un toque de deja vú a un torneo que cada vez se juega con más incertidumbre.
        Atrás quedaron los días en que luchábamos por un cupo en la Libertadores, que dábamos espectáculo en la Copa Nissan. Solo son recuerdos de las generaciones medias de la hinchada.
        Urge un cambio estructural y radical en la concepción del equipo. Mientras sigamos siendo un equipo de mitad de la tabla y orgullosos de no descender, días, y quizás años, muy grises nos esperan.
        El Grana debe ser una organización seria y exitosa, guiada por la misma filosofía de los equipos con aspiraciones de grandeza. Con un plan de desarrollo de la cantera estructurado en base al desarrollo integral de los juveniles y de incluso los mas pequeños. Con una visión y misión que reflejen nuestras metas mas grandes. El punto más alto al cual aspiramos. Ese no puede ser mantener la categoría. Sueño con un equipo que sea referente del país. Que gochos, rojos e itálicos nos miren y no cuenten con puntos cuando juguemos de locales. Que los jugadores nacionales y extranjeros nos escojan como su primera opción y presionen a sus agentes para que consigan ponerse la granate. Constituirnos en la base de la selección nacional, y superar la arrogancia de Farías, que baje la cabeza y admita, que los nuestros son necesarios. Ser el caballo negro de los equipos argentinos y brasileños. ¿Y por que no? Ganar una Libertadores.
        Ser ambicioso no es un pecado, al contrario. Me siento en la obligación moral de exigir lo mejor al equipo que, lamentablemente en la distancia, le hincho semana a semana desde aquel año 96.
        Comienza la época de fichajes y negociaciones. Ya desde hace un tiempo nos hemos tenido que acostumbrar a las incorporaciones de última hora. A quedarnos con las sobras. A que nos digan que no en el último momento.
        Eso no sucede en un equipo grande. Considero que tenemos la oportunidad de picar adelante. De que los demás corran a nuestro ritmo. Madrugarlos con algo concreto.
        Yo sugiero la reconstrucción total del equipo. Esta es una plantilla, que aunque jugo como nunca las últimas fechas, solo ha demostrado que nos sirve para no bajar al infierno. Para nada más.
        Seguir con el mismo equipo no sirve para grandes cosas. Mismos procedimientos serán siempre mismos resultados.
        Apuesto por un equipo armado en torno a figuras jóvenes y de gran proyección como Victor Pérez.
        Me la juego por la llegada de un líder que este familiarizado con la victoria. Que sepa por experiencia, el como se gana un torneo muy duro como el venezolano. Que tenga esa frialdad y destreza para solventar los problemas de presión y aguantar una ventaja o un empate importante en los minutos finales. ¿ recuerdan cuantos partidos nos empataron o perdimos en los últimos diez minutos? ¿Cuantos puntos en total se perdieron? No manejo la estadística pero creo que nos hubiesen servido, no para no descender, sino para como mínimo darles un buen susto a los que peleaban por el título.
        Aquí me gustaría ver a Mickey Mea Vitali como volante de contención. Un jugador que aporta liderazgo, experiencia y calma en los momentos cumbres. Respeto el trabajo de Carlos Garcia. Pero quisiera un líder que sepa ganar torneos y que ayude en la formación de los jóvenes. Igual en el caso de Gaby Urdaneta.
        Igualmente Javier Villafraz que acaba de ser dado de baja por el Táchira y que solo Farías sabe por que no es seleccionado. Un guerrero a toda prueba con mucho roce y que te puede resolver un partido el solo.
        También necesitamos un mejor ataque. Contar con un verdadero killer del área. Alguien que no duerma en las noches si no es capaz de meter un gol en el juego de ese dia. Jugadores en nuestro torneo sobran pero me inclinaría por pedir el fichaje de Heatckliff Castillo. Un goleador nato sub valorado que se ha cansado de vacunar a todos los grandes y que injustamente no ha recibido oportunidades en la selección.
        Yonatan del Valle también sería bienvenido al igual que Armando Maita. Dos ex granates que al no ser bien pagados decidieron irse a buscar mejores condiciones de trabajo.
        El panameño Rolando Escobar, autor de un golazo a la Vinotinto en el último amistoso fue dejado libre por el Lara y disputó la final del clausura del torneo del Canal con el San Francisco. Un jugador con mucha técnica y proyección ofensiva. Lamentablemente sus aspiraciones salariales siempre han sido un obstáculo.
        Conformar un equipo ganador requiere tomar decisiones arriesgadas pero con la visión clara. Ser polémicos si es necesario. Pero con la seguridad de hacer lo mejor por la institución que se representa.
        Somos grandes. Desde ya. Necesitamos reencuadrar ese pensamiento. Nos merecemos solo lo mejor. Por el bien de nuestro Granate y nuestro fútbol venezolano.
         ¡¡¡Awante Grana!!!

        Ruben Villegas
  (Publicado en el web site vinotintoregional.com en Julio de 2010)