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El significado de los nombres de los estados de Venezuela


Amazonas: Amazonas es una voz de origen griego con que se identificaba una raza de mujeres guerreras que vivían en la Sarmacia Asiática, más allá del Cáucaso.
El nombre de este estado fue asignado a partir del 23 de abril de 1856, en honor al río Amazonas, el cual fue descubierto por Francisco de Orellana en 1542, a quien se le atribuye también la denominación del río, producto de una leyenda sobre una tribu femenina que opuso tenaz resistencia a los conquistadores españoles, que le hizo recordar la leyenda griega de las Amazonas.
El río Amazonas no pasa por el Estado, pero una parte del territorio es la cuenca de dicho río por medio del río Negro.
Anzoategui: En honor al prócer de la independencia General José Antonio Anzoátegui.
Aragua: Su nombre se deriva de los vocablos indígenas Caribes y Cumanagoto, Aragua, que significa palma o aracuy, el cual tiene como significado yagua o curuzo.
Otros les decían araguaicois o araguare, resumiendo todo esto eran palmas, palmeras o chaguaramas, muy abundantes en esa época en la cabecera del río. Quizás la palabra “Hua”, (castellanizada en Gua), no aclara el vocablo “Aragua”, sin embargo, la lengua caribe en rama de guaraní, lo desempeña en papel eufónico, lo que si es cierto, es que los caribes llamaban a este poblado Aragua.
Apure: El origen de su nombre no ha sido aceptado con unanimidad: ciertas fuentes señalan como inspiración a un arbusto llamado apure; otras, a un antiguo cacique aborigen denominado Apur. Sin embargo, en este caso específico, no se trata del nombre del Río Apure, sino del nombre del Estado y, obviamente, el nombre del Estado Apure procede del nombre del Río Apure. La obra de fray Jacinto de Carvajal (1648) hace referencia al descubrimiento del Río Apure y este nombre ya era conocido entre los españoles desde la primera mitad del siglo XVI, es decir, mucho antes del nombre de la región, provincia o estado venezolano.
En una publicación de su autoría, el cronista de San Fernando, Argenis Méndez Echenique, reseña que el nombre Apure deriva de una voz indígena que significa “La tierra de más lejos que más nunca.”
Barinas: Barinas es una voz de origen indígena, posiblemente chibcha, con la que se designa a un viento fuerte que sopla en la estación lluviosa, desde los valles del río Santo Domingo, hacia la región Andina; conocido en la zona como "viento barinés". Esta palabra también se aplica a un arbusto bajo, espinoso, de flores amarillas, que abundan en el alto llano; conocido igualmente con los nombres de espinoamarillo, espinito, flor amarilla y flor de barinas (Cassia aculeata).
Bolivar: Llamado así en para conmemorar al Libertador Simón Bolívar.
Carabobo: Se dice que su nombre deriva de la lengua Arauca. Karau significa sabana y Bo quiere decir agua. Al ir duplicado representa que hay mucha agua. Entonces Carabobo significa sabana de muchas aguas, haciendo referencia a ríos, quebradas y lagunas de la región. Otros investigadores dicen que Carabobo era el nombre de un tipo de palma local muy común en la zona.


     👉Descubre el significado de los nombres de algunas ciudades y pueblos de Venezuela


Cojedes: El nombre del estado Cojedes proviene del vocablo indígena cohaeri, que significa «río encantado», y con el cual los habitantes de la zona nombraban a uno de sus principales ríos. Otros investigadores indican que Cojedes es una voz de origen Caribe que proviene de las voces: "Coa" que significa "Pueblo, Gente, Nación" y "Heir" que equivale a "Ollas Cocidas, Cerámica"; de allí se puede deducir que Cojedes significa "Pueblo de Cerámica" Posiblemente este nombre nos recuerde a un grupo humano, que habitó en la Región, que fabricaban o usaban ollas o recipientes de Cerámica.
Delta Amacuro: Amacuro es una voz de origen indígena de origen Guarao que proviene de "amacoro" y significa: "La Presencia de la Cotorra" ave muy abundante en las bocas del Orinoco.  El estado fue designado con ese nombre a partir del 19 de abril de 1.901 en honor al Delta del Orinoco y a la población de San José de Amacuro, situada a orillas del Río Amacuro. Otras investigaciones sostienen que el nombre del estado Delta Amacuro proviene de un vocablo indígena warao o guaraúno que significa “tejido de aguas”.
Falcón: El estado Falcón debe su nombre al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón, uno de las principales figuras de la Federación venezolana, quien naciera cerca de la población de Jadacaquiva en la península de Paraguaná.
Guárico: La palabra guárico es un vocablo de la lengua arawaca que sirve de nombre al árbol conocido como «caro» y a un río que recorre una gran porción del estado. En la lengua de la nación caribe la palabra "guárico" significa "cacique".
Lara: En honor al General independentista Jacinto Lara.
Mérida: La ciudad recibió su nombre por el fundador Juan Rodríguez Suárez, quien la bautizó de este modo en honor a su ciudad natal, Mérida en Extremadura, España. Luego fue extensiva al estado.
La palabra Mérida proviene del término "emérita", voz latina cuyo significado es "de quien tiene mérito" y también "emérito", que es el verdadero origen etimológico del nombre, ya que otra acepción del término en Latín estaba relacionada con los soldados que resultan licenciados del ejército.
Miranda: En homenaje al Generalísimo Francisco de Miranda.
Monagas: Llamado así para rendir tributo a los próceres Jose Tadeo y José Gregorio Monagas. Durante el gobierno de José Gregorio Monagas fue abolida la esclavitud en Venezuela. (1854).
Nueva Esparta: El nombre de Nueva Esparta hace honor al valeroso comportamiento de sus habitantes durante las heroicas acciones de defensa en la gesta independentista. La naciente República otorga el titulo de "Nueva Esparta" al territorio insular por su semejanza con la Esparta de la Grecia clásica por el heroísmo demostrado por los habitantes de la isla en la lucha por la Independencia de Venezuela.
Portuguesa: Fue designado con ese nombre a partir del 4 de agosto de 1909 en honor al Río Portuguesa.  Según la leyenda el Río Portuguesa fue bautizado con ese nombre por haberse ahogado en sus aguas una mujer oriunda de Portugal; sin embargo también se señala que el nombre del Río fue colocado en homenaje a la colonia Portuguesa que se residencio en nuestro territorio desde la época de la colonia.
Táchira: Es de un origen que se nutre de la diversidad Arawaca y chibcha, según Samir Sánchez, la palabra Táchira procede del tronco etno – lingüístico chibcha y muisca. Aplicando el método analógico, basado en una comparación con la estructura gramatical y fonológica, recopilada en la obra “gramática de la lengua general del nuevo reino” por el Fray Fernando Lugo y publicada en Madrid en 1619, permite encontrar un significado preciso en dichas raíces.
Por ejemplo las raíces Ta, significa “labranza, propiedad o dominio”. Chi, significa pronombre posesivo “nuestro”. Ra, castellanización de la palabra ña, partícula de futuro. Con la cual Táchira viene a significar en un sentido literal, “lugar que será de nuestra heredad” o “nuestra tierra de heredad”. Esta es la propuesta que hace el Dr. Samir Sánchez en su tesis doctoral.
Trujillo: La ciudad de Trujillo es fundada en 1557 por el conquistador y capitán Diego García de Paredes, en honor a su pueblo homónimo y natal localizado en Extremadura, España. Pasó mucho tiempo de su fundación, de nombre, gobernadores y asentamientos, pero el 27 de octubre de 1570 sería ubicado finalmente con el nombre temporal de Trujillo de Nuestra Señora de la Paz. Asumiendo luego el nombre del estado.
Sucre: Llamado así para honrar la memoria del prócer cumanes, el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.
Vargas: Llamado así en homenaje al ilustre médico y Presidente José María Vargas, nacido en La Guaira en 1786.
Yaracuy: La palabra YARACUY deriva su nombre de las voces Yara – Yaraí, que quiere decir “coger agua” y cuí- cu-i, “allá lejos”. Por lo que la palabra Yaracuy significa “coger agua muy lejos”. Al mismo tiempo, en lenguaje Guaraní significa “agua que cae del cielo muy desmesuradamente”.
Otros investigadores cuentan que en 1530 Nicolás Federman, llega a estas tierras y al recorrer tan largo y caudaloso río, lo compara con el RIN (río extenso y caudaloso de Alemania). En sus riberas encontró a unos indígenas que escribían signos sobre la arena, que al leerlos fueron descifrados como “IRACUY”, por lo que así llamaron al largo río que le proporcionaba comida a los indios y le servía de vía de comunicación.
Con el correr de los años la palabra Iracuy perdió la “i” convirtiéndose en “y”, o sea que el gentilicio de nuestro estado se le debe al río Yaracuy.
Zulia: Zulia es nombre aborigen. En efecto, correspondió a la identidad de una princesa de nación motilona, hija del Cacique Ciñera que gobernaba una extensa región que abarcaba las geografías de los actuales municipios de Arboledas, Cucutilla, Salazar, San José de la Montaña, Gramalote del Departamento Norte de Santander, en Colombia. 
La princesa Zulia era muy conocida entre los pueblos aborígenes de la región, por la elegancia de sus formas y la belleza física y espiritual que adornaban su persona. Nada tiene de raro esa belleza, pues los europeos que llegaron con Alonso de Ojeda en 1499 y los que vinieron con Ambrosio Alfínger en el año 1529, afirmaron que las hembras de la cuenca lacustre eran las más hermosas mujeres que habían visto en su vida. Los antiguos cronistas nos dicen que Zulia era de estatura de gran esbeltez y su cintura cimbreaba como el tallo de las palmeras de su tierra al ser acariciadas por el viento. Pero dicen también que era una mujer de temple formidable y de un valor a toda prueba.

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El origen de palabras y expresiones venezolanas. 2da parte

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Continúo con esta investigación, en parte y especulación en otras, donde vemos el origen de algunas palabras y expresiones venezolanas.

Buhonero: Se trata de un vendedor informal o ambulante. Abundan en una economía como la nuestra donde la oferta de empleos y oportunidades de comenzar PYMEs formalmente se tornan toda una odisea burocrática. La palabra es una deformación de buhón que a su vez fue deformada de bufón. Bufón proviene del inglés “Buff” que se refiere a la jerga y estrategias de los vendedores callejeros para vender sus mercancías.

Chévere: Según Fernando Ortíz, antropólogo cubano, citado por Alexis Marquez, la palabra deriva del árabe “Sebede” que significa vestirse con elegancia. En Venezuela se utiliza para señalar que algo tiene mucha calidad y gusta. Posiblemente su origen como la conocemos sea cubano y se haya popularizado en nuestro país a partir de los años 40. Otros investigadores dicen que esta palabra viene del idioma africano, del yoruba "ché egberi"

Muérgano: Proviene “moranger” que en inglés se usaba para designar a los compañeros del pirata Morgan. Se dice que durante el siglo XIX este pirata desembarcó en Maracaibo y realizó saqueos y otros crímenes, lo cual originó que dicha palabra se venezolanizara y se usase para señalar a alguien que actúa de mala fe.

Pajúo: Luego de buscar infructuosamente su origen, me aventuro a especular que nació debido a que, los jóvenes luego de masturbarse o hacerse la paja en lenguaje coloquial, quedaban atontados o aletargados, un efecto colateral de la prolactina y oxitocina producida luego de la eyaculación. Quedaban pues, pajuo, atontados, lentos en sus labores, lo cual es su significado actual.
Cuaima: Es una serpiente familia de las cascabel y tiene uno de los venenos mas potentes de la región. Es negra en el lomo y blanquecina en el vientre. Suele actuar con mucho sigilo pero a la vez con mucha agresividad. Quizás por estas características es que los venezolanos llamamos de esta forma a las mujeres de carácter imponente, celosas y en algunos casos muy posesivas.
Cazar Güire o Güiro: El Güire es una especie de pato que habita en el llano venezolano. Su carne es muy apetecida. Para cazarlo es necesario hacerlo con el mayor sigilo, escondido entre los matorrales que rodean las lagunas donde se posa para evitar que escape. Usamos esta expresión para denotar que hay alguien escondido o que no muestra interés en una situación pero está muy pendiente de su oportunidad para entrar en acción, “Cazando Güire”.


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Referencia: Artículos publicados por Alexis Marquez Rodriguez.

La gran estafa de la educación venezolana

Soy aficionado a la historia. Lo tengo como hobbie, cosas que hago por mera curiosidad. Suelo encontrarme con referencias a lugares o personajes importantes de pueblos y ciudades venezolanos donde se dice que eran licenciados, maestros o profesores. También converso con colegas jubilados, me cuentan como lograron comprar una casa o que se daban gusto cuando podían comprar un Ford Fairlane 500, luego un Malibú y después un Century. De cómo podían comprar una casa en la Valencia que vio desarrollar la Urbanización Las Acacias y posteriormente la Isabelica en los 60s y 70s, con sus viviendas bien construidas de dos pisos y todos los servicios disponibles.
Hoy ser profesor o maestro significa ser sub valorado incluso desde los estudios universitarios. Es muy común que un profesor te diga: “El que quiere ser educador no puede pensar en hacer dinero con esto”. Te matan las aspiraciones de prosperidad de entrada. Un vil engaño, una bajeza inculcada desde hace mucho tiempo por los gobiernos de turno y dueños de instituciones educativas privadas de cualquier nivel. Y si te quejas o dices que no estás dispuesto a trabajar por ese salario te miran mal y hasta te acusan de no tener vocación.
No señores, vocación si tengo y en abundancia. De la misma forma en que tengo autoestima y respeto por mi formación y conocimientos. Lo que no tengo es una pizca de conformismo ni ganas de apoyar la crisis educativa venezolana.
La actual crisis universitaria pasa por la valoración social de la educación. Los docentes son considerados el escalafón mas bajo de los egresados universitarios y sus facultades las mas subestimadas. Luego te reciben en las instituciones públicas donde a nivel de educación media y diversificada el salario promedio es de 3000 bs mensuales para quienes tienen 36 horas semanales. Y si vamos a la educación superior nos encontramos con el mismo panorama. Hay instituciones privadas donde ofrecen pagar hasta 20 bs por hora a nivel universitario y 15 bs en educación media. Hasta hay bancos públicos y privados donde las posibilidades de crédito se reducen si cometes el error de decir que eres docente. Una recomendación: Diga que es comerciante. Porque ¿Cuál docente contratado o titular en un liceo o universidad pública puede estar pagando cuotas de un carro nuevo o una casa con 3000 bs mensuales? Eso es un chiste financiero.
Eso vale la educación en Venezuela. Donde los gobiernos se preocupan mas por los ascensos militares y la compra de armas que la inversión en investigación. Donde vemos como iniciativas como la UNEFA tarda hasta 9 meses para pagar un periodo académico. ¿Qué profesional con un buen concepto de sus conocimientos va a querer desperdiciarlos con semejantes condiciones laborales? Por eso muchos optan por emigrar y los que se quedan ingresan en la economía informal. Pasan a ser taxistas o vender mercancías. Nos hemos transformado en un país de buhoneros profesionales.
Nosotros los educadores tenemos los mismos derechos de prosperidad que cualquier médico, ingeniero o abogado. Tenemos derecho a volver a ser considerados referentes de crecimiento social. Debemos ver la superación de la crisis educativa venezolana como un tema mas allá de lo legal. Como un tema de justicia social.
Desde esta tribuna propongo que sean aplicados los mas rigurosos filtros y exigencias académicas para entregar títulos de Educación en las universidades. Y que en estas el tema educativo sea de constante evolución en materia de investigación y extensión. Así como la actualización y evaluación constante de los profesionales en sus respectivos centros educativos, promoviendo además la competitividad sana y enriquecedora de crecimiento académico. Siempre compensada adecuada y oportunamente.

La educación es el instrumento mas poderoso con que cuenta una sociedad para salir adelante, para superar la pobreza y la ignorancia, para lograr la paz y formar ciudadanos realmente libres y autónomos. Que solo podrán ser formados por profesionales altamente capacitados y recompensados según el valor de su desempeño y conocimientos.

El significado del nombre Carabobo y sus municipios


Carabobo: Se dice que su nombre deriva de la lengua Arauca. Karau significa sabana y Bo quiere decir agua. Al ir duplicado representa que hay mucho agua. Entonces Carabobo significa sabana de muchas aguas, haciendo referencia a ríos, quebradas y lagunas de la región. Otros investigadores dicen que Carabobo era el nombre de un tipo de palma local muy común en la zona.
Valencia: Fue fundada como Nueva Valencia del Rey, en referencia a la ciudad española homónima Valencia de Don Juan en la provincia de León.
San Diego: Lo que en un principio fue un pueblo de indígenas, debe su nombre al santo español San Diego de Alcalá.
Naguanagua: Algunos investigadores sostienen que el nombre deriva del cacique Inagoanagoa que mandaba en este valle a la llegada de los españoles. Otros sostienen que significa “entre cerros” en lengua caribe, apoyándose en el nombre Aragua que significa tierra de cerros.
Bejuma: En 1843 los propietarios del “Fundo Bejuma” acordaron donar las tierras para dar nacimiento al pueblo de Bejuma. Bejuma es una palabra indígena que significa “abundancia de papas”.
Montalbán: Su nombre posiblemente sea del apellido de uno de los primeros españoles en conquistar el occidente carabobeño. Es un apellido posiblemente originario de la provincia de Teruel en Aragón pero también es ubicado su origen en el país vasco.
Miranda: Su nombre es en honor al Ilustre Americano Francisco de Miranda.

Carlos Arvelo: Llamado así en honor al destacado médico Dr. Carlos Arvelo, oriundo de Güigüe, nacido el 1 de julio de 1784. Fue Médico Cirujano en Jefe del Ejército Libertador.
Juan José Mora: Nombrado en honor al prócer de la Guerra de la independencia y de la Guerra Federal del mismo nombre, oriundo de la capital del municipio, Morón.
Puerto Cabello: Algunas referencias un poco románticas dicen que su nombre se debe a que sus aguas son tan calmadas que se podía amarrar los barcos con un cabello. Otras mas profundas refieren que pudo deberse a que en el siglo XVI se asentó un contrabandista de nombre Andrés Cabello que usó la población como puerto personal y sitio de almacenamiento de mercancías.
Guacara: El nombre deriva del vocablo cumanagoto “guakara” que significa garza blanca. Otros investigadores señalan que podría generarse de “guaca” que quiere decir tesoro escondido.
Diego Ibarra: Debe su nombre en honor al general Diego Ibarra. Edecán del Libertador Simón Bolívar.
San Joaquín: Debe su nombre a este santo de quien se dice fue el padre de la Virgen María.

Los Guayos: Su nombre proviene de los indígenas Guayos que habitaban parte del oriente carabobeño.

El origen de palabras y expresiones venezolanas

@RubenDVillegas

Los venezolanos tenemos expresiones coloquiales muy nuestras. Frases, refranes, palabras que se perderían en cualquier traducción oficial y rígida. El origen de algunas se pierden en la historia, muchas vienen de vocablos en otros idiomas que fueron “venezolanizados” en la jerga popular. Este artículo es un fragmento de lo que podrás leer en mi libro "El origen de palabras y expresiones venezolanas". Sigue el link para que puedas adquirirlo en cualquier parte del mundo en edición impresa y digital.

Musiú: Lo usamos para referirnos a un extranjero o alguien con apariencia de forastero. Viene del vocablo francés “Monsieur” que significa “Señor”.
Chamo: Una palabra que nos distingue en muchos países de Latinoamérica. Viene de “Chum” que en inglés significa amigo o camarada.
Dar la cola: Lo utilizamos para la acción de pedir un aventón, que nos lleven a algún lugar. Se cree que viene de la guerra de la independencia donde los soldados rasos le pedían a oficiales amigos que los llevasen en la grupa o cola del caballo para descansar los pies en sus largas travesías.
Jalar Bola: Se utiliza como expresión vulgar de adular, halagar exageradamente a alguien o intentar persuadirlo de forma zalamera o insistente. El “jalabola” es quien ejecuta la acción. Contrario a lo que se cree no tiene nada que ver con halar testículos, cosa que sería dolorosa. Su origen data de las viejas cárceles venezolanas donde los presos usaban grilletes. Aquellos con mayor poder económico o influencia tenían a su “jalabolas” particular que los ayudaba a cargar o arrimar las pesadas bolas de hierro que tenían aferradas a sus tobillos con cadenas.
Corotos: Sinónimo popular de cosas, objetos genéricos. El expresidente Antonio Guzman Blanco tenía una gran colección de cuadros del artista francés Jean Baptiste Corot.  Cada vez que tenía que cambiar de residencia le pedía a los empleados y personas de la servidumbre “¡Cuidado con los Corots! Para que tuvieran precaución al embalar y trasladar los cuadros. Luego estos empleados fueron generalizando la palabra a todos los objetos de la casa.
Echarse los palos: Beber licor. Al abolirse la esclavitud, los hacendados se negaron a pagarle a sus antiguos sirvientes con monedas de plata. Por lo que hacían tablillas con el sello de la hacienda para que pudieran ser canjeadas en las pulperías y bodegas por víveres. Muchos preferían comprar licor por lo que pedían “un palito de ron”, “un palo de miche”, etc. Al tener que contar en que habían despilfarrado las tablillas o palitos decían “me eché los palos”.
Dejar el pelero: Significa huir rápidamente de un lugar. Se dice que los indígenas venezolanos al seguir el rastro de una presa decían que la misma había salido corriendo al dejar rastros de pelo en el suelo o en la pared de su refugio. “Dejó el pelero” al sentirse amenazada.
Echarle pichón: Significa hacer un esfuerzo para lograr algo. En los antiguos pueblos y ciudades venezolanas, el agua se obtenía de bombas o fuentes públicas que había que utilizar con esfuerzo físico. Estas bombas tenían un letrero que decía “Push on”, para indicar que había que empujar la palanca para lograr extraer el agua. Al venezolanizarse quedó la expresión “Echarle pichón” para señalar a alguien que tenía que sacar el agua haciendo fuerza en la palanca.
Echar un polvo:  En el siglo XIX y comienzos del siglo XX se popularizó el uso del rapé, (polvo de tabaco inhalado). Como cortesía los hombres se lo ofrecían a las damas: ¿Quiere echar un polvo? Muchas veces los mismos tenían urgencia de inhalarlos por el síndrome de abstinencia y se ausentaban de la reunión social para hacerlo en solitario ya que era de mala educación hacerlo en público. Sin embargo no siempre era para esto sino para tener un encuentro sexual furtivo con una damisela.
Guachiman: Vigilante o sereno. Viene del inglés venezolanizado Watchman.
Macundales: Las compañías extranjeras que extraían el petróleo venezolano traían un conjunto de herramientas de la marca “Mack and Dale”. Cuando terminaba la faena, los obreros venezolanos acuñaron la expresión “recojan los macundales” para referirse a dichas herramientas de trabajo.
Pela bolas. Pelar Bolas: Proviene del hecho de que un jugador de besibol no es capaz de realizar atrapadas es cuestionado y relegado al banco o separado del equipo. Por lo que es visto como alguien de poco valor, importancia o utilidad. En su uso actual se asocia con la carencia de valores económicos por lo que no es tomado en cuenta.
Güebón: Los animales de granja con genitales muy grandes suelen tener un andar lento y torpe. De ahí que hoy en día se use este adjetivo para señalar personas torpes o con poca sagacidad.
Gozar un puyero: Pasarla muy bien. Antiguamente (hasta hace 30 años) existían monedas de 5 céntimos llamadas “puyas” o “chivas”. Solía dárseles a los niños para que compraran golosinas o chucherías lo cual les causaba alegría.
Mamar gallo: Se usa para denotar que a alguien se le está haciendo una jugarreta. En las peleas de gallos se acostumbra a succionar la cabeza del gallo para que este se vuelva desconcertado y a la hora de la lucha el mismo huya y no enfrente al otro gallo, logrando cansar a su oponente. Una vez recobrado el sentido de la orientación puede atacarlo con mayor oportunidad. Dicha práctica se considera ilegal y poco honorable y ante la sospecha de su uso se exclama: ¡Me están mamando gallo!
Cotufa: Es nuestro pop corn o palomitas de maíz. Viene de los sacos con los granos de maíz para tal fin que tenían la inscripción “Corn to fry” que al venezolanizarse dio origen a dicha palabra.

¿Vas a seguir Abigail?: En los años 80s RCTV transmitió la telenovela “Abigail”, protagonizada por Catherine Fullop y Fernando Carrillo. Dicha telenovela duro mucho tiempo al aire por lo que se tornó aburrida y monótona. ¿Vas a seguir Abigail? Lo usamos para expresar fastidio por algo insistente o que dura más de lo necesario.

Como vemos, la temida y tontamente satanizada transculturización del lenguaje ha sido necesaria en la adopción una jerga propia en los venezolanos. Y en muchos otros la adaptación a nuevos usos y realidades de los tiempos han creado otras. El lenguaje es vivo, cambiante y evoluciona siempre. Y en Venezuela nos da identidad, soberanía y cultura inconfundible.


Referencia bibliográfica:
  • Alexis Marquez Rodriguez: Muestrario de voces y frases expresivas del habla venezolana 

Buen mensaje, mal lenguaje


La política venezolana se define con votos. Votos que se han quedado cortos en la alternativa democrática para acceder al poder. ¿Por qué no se logra llegar a las masas? ¿Por qué si creemos tener una mejor propuesta para el país, no contamos con una avalancha de votos duros que resistan cualquier ventajismo, regaladera de dinero y electrodomésticos, amenazas de pérdida de trabajo, beneficios y otros? Porque, entre tantas cosas, desde hace muchos años no logramos conectar el mensaje con el lenguaje. Lo que decimos con el cómo lo decimos. Hablamos “bonito” pero no nos damos a entender.
El venezolano se ha acostumbrado a un tipo de mensaje imponente, se deslumbra ante quienes transmiten fuerza y autoridad. Si revisamos los liderazgos surgidos en los últimos 200 años lo corroboramos. Esto posiblemente sea ante la necesidad de sentirnos protegidos, seguros, esa tranquilidad de saber que estamos en manos de alguien mas fuerte y poderoso que nosotros. No es precisamente un signo de debilidad o barbarie. Si no que, ante una sociedad con pocas oportunidades de progreso o con inestabilidad por conflictos políticos y sociales, lo mejor es una “mano dura” que ponga orden y nos deje dormir tranquilos.
Otro de los rasgos a tomar en cuenta es que nos gusta que nos hablen sin muchos rodeos. Aunque sea una conversa o discurso largo, el incluir frases que nos resuenen o afecten de forma directa nos atrae. Muchos políticos de oposición han cometido el gigantesco error de querer hablarle a las “masas”, a todos los públicos. AL hacerlo, ningún sector logra sentirse plenamente identificado. Siente que le falta “algo” al discurso. Yo recomiendo fijar nuestra comunicación al sector que necesita mayor apoyo en estos momentos como lo son los de mas bajos recursos. Sin caer en la demagogia hay que centrar nuestro lenguaje en ellos, comprender lo que quieren y necesitan, saber de sus inquietudes, lo que los motiva y a lo que le temen. Para que de forma sincera y eficiente podamos abocarnos a presentarles alternativas de solución a sus situaciones diarias como el desempleo, la seguridad, servicios públicos, educación y mejoramiento integral de la calidad de vida. Yo, honestamente, me guardaría las palabras o actitudes que pueda gustarle a la clase media y alta para encuentros muy cercanos o íntimos. Sinceramente a la gente que mas nos necesita poco le importa cuánto se le regala a Cuba, el decrecimiento del PIB o la producción de PDVSA. Y eso no los hace malos ciudadanos, es que simplemente los riesgos de inundación o la falta de electricidad en sus comunidades le importan en mayor medida.
Apuesto por un lenguaje fuerte, atrevido pero popular, directo a las aspiraciones de los sectores populares. Sin tantas palabras rebuscadas o cifras difíciles de recordar. Vamos al grano, a lo que quiere la mayoría pero sin ser un circo. Ellos no necesitan saber cuanto hemos estudiado o viajado. De nosotros necesitan soluciones prácticas y tangibles. Solo así podremos conectarnos con las bases, para que los partidos crezcan de abajo hacia arriba de forma sólida, constante y perduren en el tiempo. Y una vez con responsabilidades de gobierno otorgadas por el pueblo, poder construir la Mejor Venezuela.