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El aporte de los exiliados


Estoy en el exilio y asumo mis limitaciones. No voy a tumbar a nicolás desde aquí ni tengo fórmulas mágicas para salir del chavismo. Pero algo podemos hacer, unos en mayor medida que otros por la disponibilidad de recursos (dólares y euros) o porque se nos dan mejor unas actividades que otras. Te planteo algunas cosas muy importantes que podemos aportar si quieres mantenerte en la lucha, la resistencia o como quieras asumirlo.


Integrarse: Si queremos destacar en una sociedad, debemos ser parte visible de la misma. No podemos enconcharnos y armar un escudo anti cultural con discos de Guaco y Simón Díaz. Ve a las plazas, museos, apprende la historia y palabras del lugar. Es imposible que alguien entienda lo que quieres contar sobre tu vida o la situación de Venezuela si te empeñas en expresarte de tal manera que solo te entiendan en el Metro de Caracas o en una venta de pepitos en Maracaibo. Es intercambio cultural. Tu aprendes de tus nuevos vecinos y ellos estarán más abiertos a aprender de ti.

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Informar: Estoy harto de que lo primero que te diga un local, al saber que eres de Venezuela es ¡Oh chavez, maduro! Respira hondo, calma la indignación, siéntalo y explicale de mejor manera que sepas, ya sea con chistes, con drama, con datos numéricos, imágenes, videos, con lo que sea, lo que somos, nuestra historia. El por qué somos tantos emigrando. Pero con cosas reales, no con chismes y rumores que te pasan por Whatsapp o webs piratas de Facebook. No seas la tía histérica hiper informadora de pendejadas. Explica cómo funciona el sistema electoral y judicial, por qué maduro SÍ continúa el legado de chavez al pie de la letra y que toda la crisis fue planeada y ejecutada sistemáticamente, qué es la ANC, el por qué mueren niños en hospitales por enfermedades erradicadas hace 40 años, la farsa de los ataques de los gringos, la mafia militar que maneja la importación y distribución de alimentos, el por qué no se produce nada en el campo, los límites a la libertad de expresión, el chiste empresarial que es PDVSA y cualquier empresa nacionalizada en socialismo, el inútil internet, la violencia delincuencial y las muertes o presidio a cualquiera que proteste. Tienes mucho qué decir e informar con responsabilidad. Hablalo en reuniones, bares, universidades, el metro, el bus, en el supermercado. Pero infórmate bien antes de hablar. Van a debatirte coon el cuento de los medios de comunicación imperiales y debes estar preparado.


Cooperar: En Venezuela la están pasando peor de cuando saliste y no importa cuando leas esto. Mañana estará peor seguramente. Muchos no te lo dirán por orgullo o porque temen desestabilizarte, así que mándales algo, en la medida de tus posibilidades, sin necesidad de avisar. Dinero, medicinas, ropa, lo que sea. Hay empresas de envíos que logran pasar medicamentos y cualquier cosa legal que quieras.  Todo sirve. También hay campañas de Crowdfounding para fondos de cirugías y tratamientos médicos. Ayuda a la gente que llega, y yo sé que no se puede ayudar a todo el que emigra porque no todos son buenos. Ayuda a quien te de la gana, pero ayuda. Con información, datos, apoyo moral, algo le puede servir. ¿Por qué callarnos el saber dónde donan ropa para el invierno o dan atención médica gratuita? Vamos, eso nunca nos va a quitar nada, pero nos suma mucho en el alma estropeada por la desconfianza y la inseguridad que traemos de allá.


Dar el ejemplo: Pórtate bien, sé educado, colaborador, amable, con interés en superarte. Pero no para que subas una foto en redes sociales abrazando negritos, eso es patético a mi parecer. Sé un buen un ciudadano, respeta la ley. Sí, te parecen jodidos, pero es porque quieren mantener su sociedad en orden y no quieren un caos a la venezolana. Aprende sobre el bien común, porque si regresas, queremos que se aplique todo eso en Venezuela. Y será bonito, creeme.

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Unirse: ¡Qué cosa tan difícil! No existe en ningún país una organización fuerte que nos represente. Existen micro iniciativas que han hecho aportes importantes pero ninguna resaltante y que logre la cohesión al nivel que lograron en Venezuela con instituciones como la Hermandad Gallega, el club Madeirense y otros similares. Es que hasta para hacer las concentraciones en Puerta del Sol en Madrid se ven las divisiones y es chimbo. Habiendo tantos dirigentes, líderes, gerentes, gente carismática y de buena voluntad. Es una lástima. Sabemos que cada quien va a lo suyo por una cuestión de supervivencia pero ya va siendo hora de unirnos como colectivo. Mientras tanto únete a cualquiera de estas iniciativas que, al menos las que conozco en España, gozan de buena reputación y no tengo objeciones. Y no solo hablo de asociaciones sociales. Participa en las marchas y concentraciones, recogida de firmas, presionar para la apertura del registro electoral sin trabas absurdas para cuando lleguen condiciones respetables. No todo es ponerse la gorra tricolor, la foto y ya. Debemos hacernos sentir. Somos más de 4 millones. Y eso es bastante.


Educarse: No te pido que curses una licenciatura porque no todos pueden, deben o quieren pasar por la universidad, ese paradigma ya es anacrónico. Pero toma un curso, aprende un oficio, en muchos países hay alternativas gratuitas. allí conocerás personas, harás contactos, aprenderás sobre la cultura local. Y todo eso es crecimiento. Evolución. Que si regresas o te quedas, seas una mejor versión de ti.


Evolucionar: Que todo esto que aprendas te haga una mejor persona, más fuerte, más sabio, una referencia en tu entorno. Con una autoestima sólida, resiliente, que te sientas orgulloso de tu pasado y tu presente. El aprendizaje a veces implica llevarse coñazos que causan fracturas en la mente y el corazón, vas a tener pérdidas de parejas, amigos, familiares. Tal vez te den crisis de llanto en tu piso, una plaza o en la cola de migración. Pero a todo eso puedes sobrevivir. Venimos del infierno. Podemos con esto. Fuego.